8 Tips para mejorar tu inteligencia emocional

Controlar las emociones implica hacer ciertas cosas y evitar otras tantas. TalentSmart, “el proveedor número uno de inteligencia emocional del mundo”, hizo pruebas en más de un millón de personas y descubrió que los escalones más altos y las personas más exitosas, son en su mayoría personas que tienen un nivel de inteligencia emocional alto.

Así que hemos tomado 8 cosas que estás personas procuran evitar para que sus emociones se mantengan en control:

  1. No permiten que nadie limite su alegría: Cuando las personas con inteligencia emocional alta se sienten bien sobre algo que han hecho, no permitirán que la opinión ni los logros de nadie les quiten esa felicidad.
  2. Ellos no olvidarán: Las personas emocionalmente inteligentes son rápidas para perdonar, pero eso no significa que olviden. Ellas no están dispuestas a amilanarse innecesariamente por los errores de otros.
  3. Ellos no morirán en la pelea: Las personas emocionalmente inteligentes saben lo importante que es vivir para pelear otro día. Lo intentarán todas las veces que haga falta.
  4. Ellos no priorizarán la perfección: Las personas emocionalmente inteligentes no tienen la perfección como objetivo porque saben que no existe. Errar es de humanos.
  5. Ellos no vivirán en el pasado: Todo lo que valga la pena lograr requiere tomar riesgos, y no puedes permitir que el fracaso te detenga de creer en tu habilidad de lograrlo.
  6. Ellos no se enredarán en problemas: Donde enfocas tu atención determina tu estado emocional. Al fijarte en los problemas creas y prolongas emociones negativas y estrés, mientras que cuando te enfocas en acciones que te mejoran produces emociones positivas.
  7. Ellos no se juntarán con gente negativa: Las personas quejumbrosas son malas noticias porque están constantemente revolcándose en problemas y no se enfocan en las soluciones. Alguien con inteligencia emocional evitará que esta negatividad afecte su vida.
  8. Ellos no dirán que sí a no ser que realmente lo quieran: Una investigación dirigida en la Universidad de California en Berkeley muestra que mientras más dificultades tienes para decir que no, estarás más expuesto al estrés, al agotamiento e incluso a deprimirte.